El diseño de segundas residencias en la costa: cómo lograr casas funcionales y sostenibles para vacaciones

Categoría

Publicado

Las segundas residencias en la costa plantean un reto doble: deben ser cómodas, fáciles de mantener y perfectamente adaptadas al uso estacional de sus propietarios, y al mismo tiempo respetar el entorno costero y ser resilientes frente a las condiciones climáticas —salitre, viento, insolación intensa, humedad y el aumento del riesgo por el cambio climático—.

Este artículo de arQo Estudio reúne estrategias prácticas, criterios técnicos y soluciones de proyecto que buscan respuestas concretas para proyectar casas de veraneo funcionales, sostenibles y duraderas.

1. Entender el lugar: clima, normativa y riesgos

Antes de cualquier decisión proyectual conviene analizar el clima local, ya que en la costa mediterránea los veranos son secos y calurosos y los inviernos suaves, con brisas marinas, insolación fuerte y salinidad que afectan al comportamiento de la envolvente y los materiales.

También hay que tener en cuenta la normativa: el dominio público marítimo-terrestre y las franjas de protección y tránsito condicionan distancias y usos en la orilla, mientras que el planeamiento municipal y autonómico establece límites y exigencias urbanísticas y ambientales.

A esto se suma la necesidad de considerar el riesgo y la resiliencia frente a inundaciones por temporales, erosión costera o el aumento del nivel del mar, lo que obliga a prever soluciones de mitigación como alineamientos, cotas de referencia, drenaje o vegetación de protección. En definitiva, un análisis cuidadoso del contexto —topografía, vientos dominantes, vistas, vegetación y accesos— es la primera herramienta de diseño bioclimático.

segundas residencias en la costa

2. Principios proyectuales: confort, eficiencia y bajo mantenimiento

Orientación y protección solar

  • Orienta las estancias principales (salón, porches, dormitorios) para aprovechar las vistas sin sacrificar el control solar. En climas de verano intenso conviene priorizar fachadas abiertas hacia el norte y orientaciones este/oeste controladas con protecciones móviles.
  • Usar voladizos, pérgolas y lamas orientables para permitir captación solar en invierno y sombreo en verano; los elementos móviles permiten adaptar la casa a temporadas sueltas de ocupación.

Ventilación y control higrotérmico

  • Favorecer ventilación cruzada en planta mediante ejes norte–sur o este–oeste y ventilación nocturna en verano (night purge) para refrescar la masa térmica.
  • En viviendas que queden cerradas largas temporadas, diseñar estrategias de ventilación controlada que reduzcan humedades (revestimientos que respiren, tratamientos antihumedad) y consideren la posibilidad de ventilación mecánica con recuperación de calor cuando la hermeticidad sea alta.

Envolvente y hermeticidad

  • Una envolvente continua y bien resuelta minimiza puentes térmicos y reduce la necesidad de climatización artificial. En climas mediterráneos conviene equilibrar aislamiento y capacidad de disipar calor nocturno.
  • La hermeticidad es valiosa para eficiencia, pero debe combinarse con sistemas de ventilación que garanticen calidad del aire interior cuando la casa está ocupada.

Materiales para el entorno marino

  • Prefiere materiales y acabados resistentes a la corrosión: inox y acero galvanizado para anclajes; carpinterías con rotura de puente térmico y recubrimiento anticorrosión; revestimientos a base de cal o morteros minerales que toleran la sal y la humedad.
  • Uso de maderas tratadas o maderas inherentemente durables (p. ej. iroko, cedro) y barnices adecuados para exposición marina; en muchos casos, materiales cerámicos, piedra natural local o microcementos con sellado son soluciones de bajo mantenimiento.

3. Servicios y tecnología pensados para uso estacional

Agua y saneamiento

  • Sistemas de recogida de aguas pluviales para riego y limpieza exterior; dimensionar depósitos pensando en periodos secos y en la menor atención del propietario cuando la vivienda esté cerrada.
  • Reutilización de aguas grises para riego con filtración simple: reduce consumo potable y mantiene jardines con especies autóctonas de bajo consumo.
  • Criterios para piscinas: orientación, cubierta térmica y sistemas de filtración con menor uso químico. En litoral, valorar piscinas con tecnología de sal (pool salt systems) y sistemas de cubierta para reducir evaporación.

Energía y automatización

  • Cubiertas preparadas para instalación fotovoltaica (inclinación, accesos, espacio para baterías). La electrificación de servicios (bombas, calefacción por bomba de calor, ACS con apoyo solar) facilita el futuro “modo off” o degradado cuando la vivienda permanece cerrada.
  • Gestión remota y automatización (control de climatización mínima antifreeze, sondas de humedad, alarma de inundación) permiten supervisar y reducir riesgos en ausencias largas.

Climatización adaptable

  • En segundas residencias suele ser más eficiente un sistema zonificado y reversible (bomba de calor aire-agua o aire-aire) con control por estancias y programación por ocupación.
  • Considerar la ventilación con recuperación para minimizar consumo cuando la envolvente sea eficiente y se quiera garantizar calidad de aire.

4. Diseño de planta y flexibilidad de uso

El diseño de planta debe responder a un equilibrio entre la compactación, que reduce pérdidas térmicas y simplifica el mantenimiento, y la necesidad de ofrecer privacidad y espacios adaptables para diferentes grupos como familias e invitados. Resulta clave diseñar zonas de servicio que puedan aislarse o cerrarse cuando la vivienda no esté ocupada al completo, lo que facilita la reducción de activos a mantener.

Asimismo, el mobiliario integrado y el almacenamiento deben estar pensados para un uso intensivo y práctico: armarios con ventilación interior que eviten olores y hongos, espacios destinados a guardar ropa de playa o equipamientos deportivos, y materiales resistentes y lavables en las zonas de mayor tránsito.

5. Paisajismo y resistencia del entorno

  • Plantar especies autóctonas adaptadas a salinidad y sequía (matorrales mediterráneos, aromáticas, pinos) para minimizar riego.
  • Diseñar franjas perimetrales que actúen como cortavientos y filtro de salitre (setos y pantallas verdes), y emplear pavimentos permeables para favorecer infiltración y reducir escorrentías.
  • En parcelas en ladera o dunas: respetar la morfología y trabajar con topografías que disipen energía del viento y permitan la infiltración de aguas.

6. Durabilidad, mantenimiento y economía del ciclo de vida

  • Seleccionar soluciones constructivas que reduzcan operaciones de mantenimiento frecuentes: carpinterías robustas y fáciles de repintar, sistemas de fijación accesibles, recubrimientos resistentes a UV y sal.
  • Aplicar criterios de economía del ciclo de vida (LCC): inversiones iniciales ligeramente superiores en una envolvente eficiente, materiales durables y sistemas sencillos suelen compensar con menores costes de mantenimiento y energía.

7. Sostenibilidad y criterios de certificación

La sostenibilidad en una segunda residencia de costa no solo pasa por reducir la demanda energética, sino también por optimizar el consumo de agua y minimizar la huella ecológica global del proyecto. Integrar buenas prácticas desde el inicio facilita alcanzar certificaciones energéticas de nivel superior y reconocimientos basados en bioconstrucción, lo que no solo aporta valor añadido, sino que también garantiza una vivienda más resiliente frente a un futuro de mayor exigencia ambiental.

8. Checklist práctico para el proyecto

  1. Análisis climático local (vientos dominantes, horas de sol, pluviometría).
  2. Verificación de servidumbres de costa y normativa municipal/ autonómica.
  3. Estrategia de orientación y sombreo: definir fachadas abiertas y cerradas.
  4. Estrategia de ventilación cruzada y purga nocturna.
  5. Definición de la envolvente: materia, detalle de unión y solución frente a puentes térmicos.
  6. Selección de carpinterías y vidrios: rotura de puente térmico y control solar.
  7. Plan de tratamiento anticorrosión para anclajes y carpinterías expuestas.
  8. Sistema de recogida de aguas pluviales y reutilización de aguas grises.
  9. Preparación de cubierta para fotovoltaica y canalizaciones para baterías.
  10. Plan de mantenimiento accesible (desmontabilidad, repintados, lavado).
  11. Diseño paisajístico con especies autóctonas y cortavientos.
  12. Estudios de estabilidad del terreno y drenaje perimetral.
  13. Zonas “off” fácilmente aislables para reducir servicios en ausencia.
  14. Instalaciones con sensores y autogestión remota.
  15. Documento de recomendaciones de uso para el propietario (mantenimiento estacional).

9. Ejemplos de soluciones formales

Entre las soluciones formales más interesantes se encuentran los volúmenes compactos con patio ventilado, que protegen las vistas y crean un microclima central en la vivienda; las escaleras exteriores cubiertas combinadas con plantas bajas permeables, que permiten que la planta inferior se destine a espacio técnico o de almacenaje sin comprometer la calidad de las estancias superiores; y las plataformas escalonadas que siguen la topografía, reduciendo la necesidad de excavaciones y haciendo que la casa se integre de manera menos invasiva en el terreno.

10. Conclusión

Diseñar segundas residencias en la costa exige combinar sensibilidad por el paisaje y la normativa con decisiones técnicas que reduzcan el consumo energético, faciliten el mantenimiento y aumenten la vida útil del edificio. La clave está en priorizar la envolvente, la orientación y los materiales adecuados, y en incorporar tecnología que proteja la vivienda cuando sus propietarios no están. Para arQo Estudio —ubicados en Madrid, Marbella y Murcia— la aproximación debe ser siempre local, conectada al clima y al territorio, y proyectada con criterios de durabilidad y sostenibilidad.

Si quieres que adaptemos este marco general a un caso concreto (parcela, normativa municipal y programa de usuario), en arQo Estudio podemos desarrollar desde el anteproyecto hasta la dirección de obra con soluciones constructivas y detalles pensados para la costa.